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Usabilidad Web: Cómo hacer una web que venda

Usabilidad Web: cómo hacer una web que venda

Usabilidad Web: Cómo hacer una web que vendaYa has decidido que vas a crear un negocio. Has pensado cómo se llama, qué ofrece, a quién se dirige… y ahora toca plantearse la presencia en internet.

Hace un tiempo te expliqué por qué debes crearte una web antes de liarte a publicar en redes sociales. Igual que te planteas tener un local o una oficina o un hueco en tu casa donde trabajar, también debes crearte esa “oficina” en internet, ese espacio que tú controles, donde puedas explicar quién eres, qué haces y cómo lo haces.

Cuando empiezas con tu negocio es bastante probable que te plantees hacer tú mismo tu web. Yo lo hice y no me arrepiento para nada. ¿Que seguramente tengas que echar horas buscando información y tardes más en hacerla? Sí, pero cuando empezamos lo que solemos tener es, precisamente, más tiempo que dinero.

Además también soy de la teoría de que hay que salir pronto, con el conocido como “Producto Mínimo Viable”, por lo que si lo haces como yo vas a tener que cambiar tu web bastante a menudo hasta dar con la tecla de lo que quieres ofrecer y cómo hacerlo.

Pero volviendo al tema, que si quieres hacerte tú mismo tu web tienes bastantes opciones para que quede bien profesional. Yo te recomiendo mucho WordPress.org, hay que cogerle el truquillo pero una vez que se lo has pillado es muy cómodo de usar.

No obstante, qué plataforma elegir ya depende de ti, de tu tiempo y de los conocimientos que tengas.

Hoy me voy a centrar en algo muy importante para que, aunque tú mismo te hagas tu web, quede profesional, te resulte útil y, sobre todo, provoque la venta: la usabilidad web.

La Usabilidad Web se centra en facilitar la navegación al usuario al máximo y convertir su experiencia en nuestra web en algo agradable.

Es decir, consiste en que la web sea fácil de usar, que los usuarios encuentren lo que buscan sin tener que calentarse demasiado la cabeza, que se sientan cómodos.

Seguramente te haya pasado alguna vez, que has cerrado una web porque no te enterabas de cómo iba el asunto (a mí sí).

Las grandes empresas hacen estudios bestiales para ver cómo interactúan los usuarios con su web, pero claro, para nosotros está un poco más complicado. Pero sí que podemos aplicar unas pequeñas cositas, que no nos suponen un trabajo muy allá pero que puede beneficiarnos mucho:

Ten cuidado con los colores

No utilices muchos colores, básicamente los que tengas en tu logo y uno más en caso de que sea necesario.

El fondo es mucho mejor que tenga un color neutro, a poder ser blanco. Es mucho más fácil de leer y da sensación de limpieza.

Pon un cuadro de búsqueda

Uno de tus objetivos en la web, y en tu negocio en general, es ponérselo fácil a tus potenciales clientes.

El mundo cada vez tiene más prisa y no puedes permitirte que el usuario se canse de buscar. Un simple cuadro de búsqueda permitirá que puedan encontrar lo que necesitan de forma rápida.

Ponlo en un sitio bien visible.

Genera confianza

Cuando entras a una tienda puedes ver cómo es, ves la cara de la persona, en ocasiones cómo se llama, puedes ver cómo habla, cómo huele… parece una tontería pero la imagen es lo primero que nos entra por el ojo y hace que nos fiemos o no de la persona/empresa que tenemos delante.

En una web o tienda online esa percepción se pierde, así que tenemos que hacer un esfuerzo por generar confianza en la persona que nos está visitando.

Para eso te aconsejo que:

  • Pongas tus datos de contacto en un sitio visible. No sé a ti, pero a mí me da una rabia para morirme que una web no ponga el teléfono o el e-mail para ponerse en contacto. El formulario de contacto está muy bien, pero si sólo pones eso estás perdiendo a mucha gente.
  • Da la cara. Pon alguna fotillo tuya, que te vean cómo eres.
  • Sé legal: crea una página para la LOPD, la política de cookies y la LSSI.
  • Si puedes, pon testimonios.
  • Si puedes, pon sellos y marcas de calidad, de que perteneces a alguna asociación…

Haz que el menú de navegación sea fácil de usar

En una web, normalmente, tienes diferentes menús y no tienes por qué ponerlo todo en uno.

Antes de liarte a diseñar tu web párate a pensar en todo lo que tienes que poner, estructúralo en secciones y luego distribúyelo por los diferentes menús.

Voy a explicarme mejor: piensa que en tu web tendrás que tener, más o menos, las siguientes páginas:

  • Página de inicio.
  • Servicios (y es posible que tengas otras subpáginas independientes para detallarlos).
  • Trabajos realizados / portfolio.
  • Quién eres.
  • Dónde estás.
  • Preguntas frecuentes.
  • Contacto.
  • Blog.
  • Aviso legal.
  • Política de privacidad.

Vaya, que tienes un montón de páginas.

Piensa qué páginas es necesario que pongas en el menú principal y cuáles puedes poner en otro menú secundario o en el footer de tu web.

Además, piensa qué páginas puedes poner como subpáginas en el menú principal, de modo que solo se desplieguen cuando pinches en un apartado en concreto. Por supuesto tiene que tener sentido que estén allí.

Permite que puedan volver atrás

Aquí volvemos a lo mismo: hay que facilitar la navegación. Deja que los usuarios lleguen de forma fácil a los sitios, pero también permite que vuelvan atrás si les parece oportuno.

Esto puedes hacerlo con flechas, con breadcrumbs… eso ya depende de cómo quieras diseñar tu web.

Haz que tu web sea responsive / adaptable

Esto significa que se adapta dinámicamente a cada dispositivo, es decir, que se ve bien en ordenadores, tablets y smartphones.

Si utilizas WordPress.org mira que la plantilla que elijas tenga esta opción, así no tienes que preocuparte de nada.

Consigue que no tarde mucho en cargarse

La velocidad de carga es importante tanto para que la gente se anime a visitar tu web como para caerle bien a Google.

Piensa, ¿qué haces cuándo quieres ver una web y tarda mucho en cargar? La mayoría tendemos a cerrar. Y a otra cosa.

En WordPress.org existen plugins para optimizar la velocidad de carga de la web, pero también puedes tener cuidado de no poner imágenes demasiado pesadas (para web no es necesario) y no tener demasiadas “revisiones de páginas.

El último consejo

Cuando haces tu web piensas que está perfectamente estructurada y que está clarísimo dónde puedes encontrar cada cosa. Obvio, si la has hecho tú cómo no la vas a entender 😉

Así que una vez que termines tu web lo ideal es que le pidas a personas de confianza, de esas que sabes que te dicen la verdad, que se den un paseíto por la web y te cuenten qué les ha parecido, si ven cosas raras o si hay cosas que podrías mejorar.

Y, hombre, no vas a estar todo el santo día cambiando cosas de la web, pero piensa que es tu carta de presentación y que cuanto más actualizada esté y más mejoras le vayas haciendo, mejor imagen se van a llevar los que te visiten.

¿Qué te parece estos consejos? ¿Recomendarías alguno más?

2 comentarios

  1. Edu
    18/01/2015

    Yo añadiría el elegir un buen hosting, que te ofrezca un buen servicio y una buena atención al cliente, con una rápida respuesta por parte del servidor.

    Responder

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